
En la capital andaluza, ciudad que eligió personalmente Madonna por su belleza, actuará en el Estadio Olímpico, donde se ultiman los detalles del escenario, que será algo inédito en Sevilla porque tendrá 70 metros de largo, dos pasarelas, ocho cañones de luz, cuatro de ellos de 30 metros de altura, y espectaculares torres de sonido